Hijos del Metal #12

(26 Jul 2013)

Proclamados como la banda más veterana del metal extremo en Cantabria (1994) la verdad que no se puede decir que hayan sido muy prolíficos cosa que supongo no ha sido por gusto de la propia banda y más por situaciones colaterales. Sea como sea, la banda presenta su segundo trabajo -debo confesar que no conocía su debut “Letargo” (’06) que es lo que nos ocupa. Desde el comienzo la banda deja constancia de su Death Metal con ritmos densos y decadentes, la voz de Kini (ex–Mordor) va orientada al Brutal Death, de esas que pese a cantar en castellano cuesta entender pero que es irresistible unirse.

El sonido de la guitarra es de lo mejor del álbum, con cuerpo a la par de dar un juego extra ya que aporta la melodía del álbum -que no es poca en las largas partes solistas-. Y es que si hay un denominador común en la música de Karonte es precisamente el contrapunto entre los riffs, base y voz de brutal death decadente junto con una melódica solista. Tras un atisbo de velocidad al comienzo de “Falaris” regresan a esos tempos sosegados y brutales. Si había alguna duda que la parte instrumental -sobre todo la guitarra- respecto a la voz basta escuchar los inicios de “Repta Humano” donde las primeras estrofas tardan en entrar, o bien echa un vistazo al cuidado libreto donde veras la escasez de texto.

La banda presenta una influencia doom metalera que hemos podido observar en esas partes letargadas y pesadas de sus riffs, pero en “Gris” ya no quedará ninguna duda al respecto. Un tema lento y agónico donde muestran un interludio con guitarras limpias. No se puede decir que hayan inventado nada pero sí aportan una visión diferente y que puede darle ese punto a favor para ser seleccionados por los oyentes que ya de por si tienen difícil elegir entre tantas propuestas.

ENLACE