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(27 Feb 2013)

KARONTE es una veterana banda cántabra que llevan en activo desde 1994. “Paraíso Sin Fe” es su segundo trabajo completo y mi primera toma de contacto con ellos, y si tuviera que describir con una palabra la primera impresión que me produjo este disco, esta sería “consternación”.  En los tiempos que corren, donde ya casi cualquier cosa está inventada y cualquier tipo de sonido está superado, la tan exigida originalidad cada vez se hace más difícil de encontrar. Personalmente no necesito originalidad, simplemente necesito que la música me transmita algo.

KARONTE han conseguido transmitirme muchas cosas, pero es que además es una de las bandas más originales y auténticas que he tenido la oportunidad de descubrir en mucho tiempo.  No inventan nada, pero como si de alquimistas se tratasen, mezclan elementos de varios estilos y lo hacen suyos.

Su propuesta parte de la base de un Death Metal con partes melódicas y técnicas a la par (técnica que encontramos en unas solistas y unas armonías espatarrantes). La parte más transgresora la encontramos en las voces de Kini, con una tesitura propia del Brutal Death en el tono y del Doom en el tempo, siempre cargadas de una densidad impenetrable, con unas estrofas breves y cantadas en castellano, es más, el trabajo, en un 85% es instrumental, basándose en una sucesión de riffs demoledores.

Las guitarras solistas tienen una producción pulcra, muy cuidada, con un estilo muy Kirk Hammet, usando (aunque no abusando) el wah wah acoplando la rabia contenida de la lírica y las voces a un llanto devastador. Las rítmicas tienen una producción más apagada, más grave, creando un contrapunto inquietante entre unas y otras. Con una densidad y profundidad propia de las bandas de Doom, partiendo de la base de los padres BLACK SABBATH, pero con unos riffs en una onda  a  HYPOCRISY.

Para un purista, Death Metal y melodía no deberían ir nunca unidos, pero solo hay que escuchar la densidad y la bestialidad de los riffs de “La Piedad de los Débiles”, conjugado con un solo apoteósico, o la armonía doblada final de “Falaris”, con un rollo más americano en cuanto a riffs e intensidad, recordándome a bandas actuales como los WOE OF TYRANTS o incluso en los cambios de ritmo inverosímiles a los INTO ETERNITY.

Un trabajo original, variado y alucinante, un viaje agónico en una montaña rusa de sensaciones en una sucesión de riffs descomunales y de ideas encajadas a la perfección. Inmenso.

Àlex S. Cerro

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